La falúa de Carlos II del Retiro

Carlos II “El hechizado” navegó por el Retiro a bordo de una fastuosa góndola napolitana. Esta embarcación del siglo XVII, lujosamente decorada, se conserva intacta en el Museo de Falúas Reales de Aranjuez. En 2020 se instalará definitivamente en Madrid, en el Museo de las Colecciones Reales que se ha construido entre el Palacio Real y el Campo del Moro.

La falúa de Carlos II será una de las piezas estrella del Museo, que hará un recorrido por las monarquías hispánicas, de los Austrias a los Borbones. La góndola es uno de los tesoros más queridos de Patrimonio Nacional, aunque poco conocido por el gran público. El Museo de Falúas Reales se encuentra en los jardines del Palacio de Aranjuez, al sur de Madrid. Este magnífico museo alberga varias embarcaciones de recreo que sirvieron a la monarquía española, desde Carlos II a Alfonso XII.

Patrimonio Nacional ha publicado oficialmente el listado de obras que albergará el Museo de Colecciones Reales, obra de los arquitectos Emilio Tuñón y Luis Moreno García-Mansilla y cuya apertura está prevista para 2020. Entre ellas sobresalen los carruajes y armaduras que ya formaban parte de la Armería y el Museo de Carruajes del Palacio Real. La sorpresa ha sido la inclusión de la góndola de Carlos II, una obra de arte barroco que permitió al “Hechizado” navegar plácidamente por los canales del Retiro. Estos canales discurrían por lo que hoy conocemos como Paseo de Coches y desembocaban en el Estanque Grande. Había hasta un astillero real, justo donde ahora está la biblioteca Eugenio Trías (Casa de Fieras).

El Retiro, en el siglo XVII, era de uso exclusivo del rey. Tanto los jardines como el Palacio del Buen Retiro habían sido levantados en la década de 1630 por el padre de Carlos, Felipe IV. De aquel conjunto palaciego sobreviven hoy el propio Parque, el Salón de Reinos y el Casón, ambos edificios gestionados por el Museo del Prado. El resto del Palacio quedó muy dañado por la Guerra de la Independencia, a principios del siglo XIX, ya que Napoleón utilizó el Retiro como arsenal y cuartel para sus tropas. Sobre las ruinas del Palacio se construyó en el reinado de Isabel II el barrio de Los Jerónimos.

Pero volvamos a la falúa. La góndola de Carlos II fue encargada por el rey en 1683 en Nápoles y entregada en Madrid en 1688. Poco se sabe de su uso. Lo único que conocemos a ciencia cierta es que en 1724, durante el reinado de Luis I,La góndola de Carlos II fue encargada por el rey en 1683 en Nápoles y entregada en Madrid en 1688. Poco se sabe de su uso. Lo único que conocemos a ciencia cierta es que en 1724, durante el reinado fue trasladada a La Granja de San Ildefonso (Segovia) para que la pudiera usar su padre, el rey Felipe V, que acababa de abdicar. El Retiro, La Granja y Aranjuez fueron los tres Reales Sitios donde los reyes españoles, tanto los Austrias como los Borbones, disfrutaban de la navegación fluvial a bordo de lujosas embarcaciones, algunas de las cuales, por suerte, se conservan intactas en el Museo de Aranjuez.

Tiene una longitud de 16,7 metros y una envergadura de 280 centímetros. En la proa se observa una sirena dorada que porta el escudo real y en la popa destaca un león alado y con forma de pez. La góndola estaba originalmente pintada de negro, como la venecianas, pero se cree que fue repintada de verde en el siglo XIX. El pabellón, donde viajaba el rey, está amueblado con asientos tapizados y coronado por una figura de la Fama. Toda la embarcación está adornada por figuras de tritones, nereidas, cariátides, leones y monstruos marinos. ¡Una verdadera joya del barroco!

Según la documentación de Patrimonio Nacional, la falúa fue diseñada por el arquitecto Filippo Schor y en su elaboración participaron artesanos y decoradores napolitanos como Nicolás Cuso, Francesco Franchini y Dionisio Carinal. En aquella época Nápoles era un virreinato español. Un siglo después también desde Nápoles llegaron a España, de la mano de Carlos III (hermano del efímero rey Luis I e hijo también de Felipe V), los artesanos y artistas que levantarían en el Retiro la Real Fábrica de Porcelana, que estaba situada donde hoy se alza el Ángel Caído y que quedó destruida tras ser utilizada como fortín por las tropas napoleónicas.

Según nos cuenta el historiador Javier Jordán de Urríes, de Patrimonio Nacional, la falúa fue usada tanto por Carlos II en el Retiro como, muy probablemente, por Felipe V en el estanque conocido como “El Mar”, en lo alto de los jardines de La Granja. En julio de 1966 fue trasladada al Museo de Aranjuez. Aún tuvo tiempo de hacer oro viaje: en 2011 formó parte de la exposición “The Majesty of Spain”, que se celebró en Misisipi (EEUU). ¡Quien le iba a decir a los artesanos napolitanos que su góndola iba a cruzar el Atlántico más de tres siglos después!

Texto y foto: Ignacio Bazarra

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